En Valtus Alliance, la reestructuración nunca se enfoca como una disciplina uniforme. Cada país opera dentro de su propio marco jurídico, dinámica de acreedores y prácticas de mercado.
En esta entrevista, Ronald de Zoete (Socio, VALPEO, Ámsterdam) habla con Roland Kleeb (Socio, FS Partners AG, Zúrich) sobre cómo se aborda la reestructuración en los Países Bajos, con especial atención al régimen neerlandés (WHOA), las decisiones de liderazgo bajo presión y el creciente papel del capital riesgo.
La gobernanza antes que los activadores formales
Ronald Kleeb:
¿Es obligatorio presentar informes o dictámenes periciales en caso de crisis de liquidez?
Roland de Zoete:
En los Países Bajos, no existe un desencadenante automático que obligue a una empresa a encargar un informe pericial en el momento en que la liquidez se vuelve escasa.
Sin embargo, los directores tienen una clara responsabilidad legal. Deben evaluar continuamente si la empresa puede hacer frente a sus obligaciones. Cuando la insolvencia se hace previsible, se espera que la dirección documente cuidadosamente sus decisiones.
Esto suele incluir previsiones de liquidez, evaluaciones de la empresa en funcionamiento y, en casos más complejos, aportaciones de expertos independientes.
Estos informes no son formalmente obligatorios. Pero en la práctica, son esenciales para demostrar una buena gobernanza y reducir la posible exposición a responsabilidades.
El principal error: Retraso disfrazado de optimismo
Ronald Kleeb:
¿Cuál es el error más común en las primeras fases?
Roland de Zoete:
Es una combinación de negación y retraso.
A menudo, la dirección asume que una recesión temporal se resolverá por sí sola. Mientras tanto, la liquidez sigue deteriorándose en un segundo plano. Para cuando se involucra a las partes interesadas, las opciones estratégicas ya son limitadas.
Lo que a menudo se malinterpreta es la naturaleza de la transparencia. Muchas organizaciones creen que tener datos equivale a tener claridad. No es así.
La transparencia requiere un liderazgo dispuesto a interpretar los datos con honestidad y a enfrentarse a realidades incómodas. También requiere la voluntad de reconocer explícitamente lo que no funciona.
Lo mismo ocurre con la urgencia. La presión por sí sola no conduce a una actuación temprana. Actuar pronto requiere un equipo de liderazgo capaz de operar en la incertidumbre y gestionar la complejidad antes de que la situación se convierta en crisis.
Cuándo recurrir a expertos externos
Ronald Kleeb:
¿Cuándo debe intervenir un experto externo en reestructuraciones?
Roland de Zoete:
El momento en que la presión de la liquidez se convierte en estructural y no accesoria.
Lo ideal es que esto ocurra antes de que se produzcan incumplimientos del convenio o retrasos en los pagos. En esa fase, aún hay margen para dar forma a los resultados en lugar de reaccionar ante ellos.
El papel del experto depende de la situación. Puede abarcar desde el asesoramiento hasta la dirección interina del CFO, el CRO o la dirección completa de la reestructuración. El mandato suele proceder de la dirección o del consejo de administración, aunque los bancos y los accionistas suelen influir en la decisión en los casos más graves.
Lo que la experiencia demuestra es que una implicación temprana mejora significativamente las posibilidades de preservar el valor.
El régimen neerlandés (WHOA) como herramienta preventiva
Ronald Kleeb:
¿Cómo funcionan los instrumentos de protección de la reestructuración en los Países Bajos?
Roland de Zoete:
Los Países Bajos introdujeron el WHOA -a menudo denominado régimen neerlandés- como marco de reestructuración preventiva.
Permite a las empresas reestructurar sus deudas al margen de la quiebra formal, al tiempo que vincula a los acreedores disidentes en determinadas condiciones. En este sentido, constituye una especie de escudo protector.
Cuando se utiliza en una fase temprana y se apoya en un plan de negocio creíble, puede ser muy eficaz. Pero no es una solución aislada. El éxito sigue dependiendo de la alineación de las partes interesadas, la credibilidad operativa y una ejecución disciplinada.
¿Qué distingue al régimen neerlandés?
Ronald Kleeb:
¿Cómo se compara con otros marcos europeos?
Roland de Zoete:
Al igual que el StaRUG alemán o el plan de reestructuración británico, el régimen neerlandés permite una reestructuración aprobada por los tribunales al margen de la insolvencia formal.
Lo que la diferencia en la práctica es su eficacia transfronteriza.
Los procedimientos de WHOA gozan de reconocimiento en la UE en virtud del Reglamento de insolvencia, siempre que estén debidamente estructurados. Esto da a los Países Bajos una clara ventaja sobre el Reino Unido después del Brexit.
Los tribunales neerlandeses también han adoptado un enfoque pragmático de la jurisdicción, en particular en torno al centro de intereses principales, lo que hace de los Países Bajos un lugar atractivo para las reestructuraciones europeas complejas.
Consideraciones sobre los empleados y las partes interesadas
Ronald Kleeb:
¿Cómo se trata a los trabajadores en situaciones de insolvencia?
Roland de Zoete:
En la quiebra formal, los salarios de los empleados suelen estar cubiertos durante un periodo limitado por la Agencia Holandesa de Seguros para los Empleados (UWV). Esto proporciona un importante nivel de protección social.
Las primas, sin embargo, no están garantizadas y dependen de las condiciones contractuales. Fuera de la insolvencia formal, los pagos salariales suelen continuar mientras la empresa siga operativa.
Proteger al liderazgo interino en situaciones de crisis
Ronald Kleeb:
¿Cómo se aseguran los interinos su remuneración?
Roland de Zoete:
Esto suele abordarse contractualmente.
Los gestores provisionales suelen recurrir a anticipos, acuerdos de custodia o acuerdos de prioridad claramente definidos. En situaciones de insolvencia formal, la compensación suele requerir la aprobación del síndico.
La lección clave es la claridad desde el principio. La alineación entre todas las partes interesadas es esencial para evitar disputas posteriores.
La complejidad transfronteriza ya es la norma
Ronald Kleeb:
¿Qué tendencias observa en los últimos casos?
Roland de Zoete:
La complejidad transfronteriza se ha convertido en norma.
Las cadenas de suministro, las estructuras financieras y los grupos de accionistas a menudo se extienden por varias jurisdicciones. Dentro de la Alianza Valtus, vemos con regularidad situaciones en las que la reestructuración operativa local debe alinearse con las negociaciones financieras a nivel de grupo en otro país.
El éxito depende de la coordinación. Los líderes locales provisionales y los asesores internacionales deben operar como un solo sistema, garantizando tanto la rapidez como la coherencia.
En qué se equivocan a menudo los propietarios extranjeros
Ronald Kleeb:
¿Qué debe hacer una empresa extranjera en una situación de crisis neerlandesa?
Roland de Zoete:
La clave es sencilla: actuar localmente, pero pensar globalmente.
Entre las prioridades inmediatas figuran la estabilización de la liquidez, el nombramiento de directivos locales experimentados y la participación temprana de los acreedores. Al mismo tiempo, las decisiones deben ajustarse a la estrategia general del grupo y a las implicaciones jurídicas transfronterizas.
Intentar gestionar la situación a distancia rara vez funciona.
El creciente papel del capital riesgo
Ronald Kleeb:
¿Hasta qué punto participa el capital riesgo en las reestructuraciones?
Roland de Zoete:
El capital riesgo desempeña un papel cada vez más importante, sobre todo a través de situaciones especiales y fondos en dificultades.
Al mismo tiempo, los bancos y los accionistas existentes siguen siendo fundamentales, especialmente en las empresas medianas. Por lo tanto, el mercado es mixto, combinando reestructuraciones tradicionales impulsadas por los prestamistas con oportunidades más impulsadas por los inversores.
Apoyo gubernamental y marcos estructurales
Ronald Kleeb:
¿Apoya el Gobierno a las empresas en crisis?
Roland de Zoete:
El apoyo directo es limitado en condiciones normales. Existen mecanismos como los préstamos o garantías respaldados por el Estado, sobre todo en situaciones sistémicas.
Sin embargo, la atención se centra más en proporcionar marcos jurídicos sólidos -como el WHOA- que en la ayuda financiera permanente.
Ejecución en entornos complejos con múltiples partes interesadas
Ronald Kleeb:
¿Cómo apoyan VALPEO y Valtus Alliance las situaciones de reestructuración?
Roland de Zoete:
Proporcionan acceso inmediato a ejecutivos interinos experimentados que están acostumbrados a operar en entornos de alta presión y con múltiples partes interesadas.
Estos líderes combinan la ejecución operativa con la capacidad de coordinar a asesores jurídicos y financieros de distintas jurisdicciones. Esto resulta fundamental en situaciones en las que la velocidad, la alineación y la certeza de la ejecución determinan el resultado.
En casos complejos, también ayudan a estructurar las estrategias de reestructuración, evalúan el posicionamiento jurisdiccional y garantizan que los planes puedan aplicarse en todos los grupos de acreedores con arreglo al régimen neerlandés.
Perspectiva final
En todas las respuestas hay un tema constante.
Los marcos jurídicos, las herramientas y las estructuras de capital son importantes. Pero los resultados vienen determinados en última instancia por la prontitud con que actúe una empresa, la claridad con que la dirección perciba la situación y la eficacia con que se gestione la ejecución bajo presión.


