Reestructuración y reestructuración en Suiza: Expertos

En Valtus Alliance, la reestructuración se aborda siempre teniendo muy claro que cada país opera con su propio marco jurídico y su propia dinámica de mercado.

En esta entrevista, Andreas Greis (Socio, Valtus Alemania) habla con Roland Kleeb (Socio, FS Partners AG, Zurich) sobre la reestructuración en Suiza, un sistema menos basado en procedimientos formales y más en la autonomía de los acreedores, la negociación y la ejecución pragmática.

Un sistema basado en el pragmatismo y la acción temprana

Andreas:

¿Qué hace único al marco de reestructuración suizo?

Roland:

El sistema suizo se caracteriza por un fuerte énfasis en la practicidad y la intervención temprana. Permite soluciones flexibles y fomenta la reestructuración extrajudicial antes de que se produzcan daños irreversibles.

Uno de sus puntos fuertes es la claridad jurídica combinada con el pragmatismo. Sin embargo, esto también hace recaer la responsabilidad en la dirección. La toma de decisiones debe documentarse cuidadosamente, incluidos los supuestos, el análisis y el razonamiento que subyacen a cada paso.

Un aspecto que a menudo se subestima es la revelación de los conflictos de intereses. Esto se aplica no solo a las empresas familiares, sino en general a todas las estructuras de gobierno.

La evolución jurídica reciente, en particular la Ley Federal de Lucha contra la Quiebra Abusiva, también ha reforzado el marco. Desde 2025, las empresas pueden enfrentarse a procedimientos de ejecución de deudas incluso por reclamaciones de derecho público, como los impuestos, lo que aumenta la presión sobre la dirección para que actúe con prontitud y transparencia.

Consenso sobre el procedimiento

Andreas:

¿En qué se diferencia Suiza de otros sistemas europeos?

Roland:

La principal diferencia es que en Suiza la reestructuración se lleva a cabo principalmente por consenso y no mediante un procedimiento formal.

No existe un marco de reestructuración preventiva con votación por mayoría o mecanismos legales de "cram down", como en la UE o Alemania. En su lugar, los resultados dependen de la negociación entre las partes interesadas.

Esto hace que la reestructuración tenga menos que ver con los procesos legales y más con la capacidad de las partes para llegar a un acuerdo. En este sentido, el consenso no es sólo un rasgo cultural, sino que está integrado en la estructura jurídica.

Autonomía de los acreedores e intervención limitada de los tribunales

Un segundo rasgo definitorio es el papel limitado de los tribunales.

La legislación suiza prevé herramientas formales como la moratoria de la deuda, pero la intervención judicial sigue estando deliberadamente restringida. Los tribunales supervisan y confirman los procesos, pero no estructuran activamente las clases de acreedores ni gestionan las negociaciones.

Esto crea un sistema con un alto grado de autonomía de los acreedores. Al mismo tiempo, aumenta la confianza en la capacidad negociadora de los implicados.

Cuando las soluciones extrajudiciales ya no son suficientes, la moratoria de la deuda se convierte en el principal mecanismo formal.

Los bancos como principales interesados

Otra distinción importante es el papel de los bancos.

En Suiza, los bancos financiadores se convierten a menudo en la fuerza central de coordinación en situaciones de reestructuración. Aunque jurídicamente siguen siendo acreedores, en la práctica asumen un papel mucho más amplio.

En lugar de basarse en procesos formales, la reestructuración suele gestionarse a través de:

  • acuerdos de subordinación
  • financiación puente
  • acuerdos de statu quo

En comparación con otros sistemas europeos, donde los inversores en apuros o los procedimientos formales desempeñan un papel más importante, el modelo suizo sigue estando más orientado a las relaciones.

Rapidez, liquidez y discreción

La reestructuración suiza también se define por su rapidez y discreción.

Los procedimientos formales están menos estigmatizados que en otros países, pero siguen sin utilizarse como herramientas en las primeras fases. Por el contrario, suelen aplicarse cuando ya se han negociado soluciones.

El enfoque está muy centrado en la liquidez. El éxito depende menos de la elegibilidad legal y más de la estructura de acreedores y la capacidad de la empresa para mantener el control sobre el efectivo.

Medidas obligatorias en situaciones de crisis

Andreas:

¿Existen obligaciones formales cuando surge una crisis?

Roland:

Sí. Cuando existe riesgo de pérdida de capital o de sobreendeudamiento, la dirección debe tomar medidas concretas.

Esto puede incluir estados financieros intermedios auditados y el desarrollo de un plan de reestructuración. Estos requisitos están pensados para crear transparencia e imponer disciplina dentro de la organización.

El error más común en la fase inicial

Andreas:

¿En qué suelen equivocarse las empresas?

Roland:

Esperar demasiado es el error más común.

Otro problema frecuente es centrarse demasiado rápido en soluciones de financiación en lugar de realizar primero un análisis adecuado. Las empresas suelen subestimar las presiones externas, las debilidades operativas o los cambios del mercado, y dan por sentado que la situación se estabilizará.

En realidad, las crisis de liquidez rara vez se desarrollan de forma predecible o lineal. Para cuando se toman medidas, los recursos suelen consumirse en la gestión de la tesorería a corto plazo en lugar de en la resolución estratégica de los problemas.

Cuándo recurrir a expertos externos

Andreas:

¿Cuándo deben intervenir expertos externos en reestructuración?

Roland:

En situaciones complejas, lo antes posible, idealmente antes de que la crisis se materialice por completo.

Los expertos externos pueden actuar como CRO o asesores independientes, pero el mandato debe proceder del consejo de administración para garantizar una gobernanza y una autoridad claras.

Dependiendo de la situación, también pueden ser necesarios especialistas técnicos adicionales desde el principio.

Liderazgo bajo presión: el caso de la “tormenta perfecta

Andreas:

¿Qué experiencia le ha marcado más?

Roland:

Un caso se refería a un grupo de empresas que se enfrentaban a una “tormenta perfecta” de retos.

Hubo una intensa presión competitiva de nuevos productos y cambios en el comportamiento de los clientes, combinada con la erosión de los márgenes causada por los efectos de las divisas y competidores extranjeros más baratos. Al mismo tiempo, se perdieron pedidos clave.

Ello exigía tomar decisiones con rapidez y equilibrar los intereses de múltiples partes interesadas: empleados, acreedores, accionistas, clientes y proveedores.

Situaciones como ésta ponen de relieve la importancia de un liderazgo fuerte, experiencia y comunicación coherente.

La reestructuración como esfuerzo coordinado

Andreas:

¿Cómo es su red de reestructuración?

Roland:

La reestructuración es siempre un trabajo de equipo.

Trabajamos en estrecha colaboración con expertos jurídicos, bancos, asesores fiscales, especialistas en valoración y, según la situación, expertos específicos del sector. En los casos con visibilidad pública, también intervienen especialistas en comunicación.

La complejidad de la reestructuración moderna exige conocimientos coordinados de múltiples disciplinas.

Cooperación eficaz pero basada en las relaciones

Andreas:

¿Hasta qué punto es eficaz la cooperación entre las partes interesadas?

Roland:

En Suiza, la cooperación suele ser eficaz.

Cuando la preparación es minuciosa y la comunicación transparente, la dirección, los acreedores y los tribunales tienden a actuar con pragmatismo y a centrarse en las soluciones.

Esta voluntad de compromiso es uno de los puntos fuertes del sistema.

Consejos para empresas extranjeras

Andreas:

¿Qué deben hacer en caso de crisis las empresas extranjeras con filiales suizas?

Roland:

Empiece con un análisis local.

Entre las principales prioridades figuran:

  • comprender los riesgos de responsabilidad
  • identificación de conflictos de intereses
  • aclarar la propiedad de los bienes y derechos

La liquidez debe asegurarse rápidamente para dar tiempo a una evaluación y acción adecuadas.

Igualmente importante es la comunicación estructurada entre las partes interesadas, especialmente en contextos transfronterizos en los que las diferencias culturales pueden influir en la toma de decisiones.

El papel de los bancos de relaciones

Los bancos desempeñan un doble papel.

Actúan a la vez como socios y como decisores críticos. Cuando la comunicación es transparente y coherente, pueden participar de forma constructiva.

La información periódica y el diálogo temprano ayudan a generar confianza, algo esencial cuando aumenta la presión.

Apoyo gubernamental: Limitado pero específico

Las ayudas públicas existen, pero son selectivas.

Suele ofrecerse en circunstancias específicas, a menudo a nivel sectorial, y tiene una duración limitada. No sustituye a la responsabilidad de las empresas.

También puede haber ayudas cantonales, sobre todo cuando el interés público o el impacto en el empleo son significativos.

Perspectiva final

La reestructuración suiza se define menos por la intervención legal y más por la responsabilidad.

Es un sistema en el que los resultados dependen de:

  • acción temprana
  • gobernanza disciplinada
  • alineación de las partes interesadas
  • y capacidad para negociar bajo presión

En ese entorno, el liderazgo y la ejecución importan más que el proceso formal.

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